Diez preguntas frecuentes sobre homosexualidad y bisexualidad

Publicado: septiembre 22, 2012 en ¿como saber si soy Gay, lesbiana, bisexual o transexual?, Gay, Lesbiana

1. ¿QUÉ ES LA ORIENTACIÓN SEXUAL?
La orientación sexual es la atracción emocional permanente a otra persona, sea ésta amorosa, sexual o afectiva. Puede ser de carácter homosexual, bisexual o heterosexual.
Se distingue de otros aspectos de la sexualidad:
-al sexo biológico (es decir, el hecho de ser hombre o ser mujer)
-a la identidad de género (es decir, a la conciencia de ser varón o mujer)
-al rol social de género (es decir, a la aceptación y cumplimiento de las normas culturales para la conducta femenina y masculina).
-a la conducta sexual pues las personas podrían, o no, expresar su orientación sexual en sus conductas.
La orientación sexual está integrada a una continuidad que fluctúa desde la homosexualidad exclusiva hasta la heterosexualidad exclusiva, e incluye diferentes formas intermedias. Las personas bisexuales pueden experimentar atracción amorosa, sexual y afectiva tanto hacia personas de su propio sexo como del opuesto. Las personas de orientación homosexual son llamadas “gays”, tanto los varones como las mujeres, o “lesbianas”, cuando se trata de las mujeres solamente.

2. ¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA ORIENTACIÓN SEXUAL DE UNA PERSONA?
Hay numerosas teorías acerca del origen de la orientación sexual de una persona. Al presente, la mayoría de los científicos está de acuerdo en que la orientación sexual resultaría de la compleja interacción de varios tipos de factores: medio-ambientales, psico-cognoscitivos y biológicos. Es importante comprender y admitir que, al menos hasta donde hoy se conoce, hay muchas razones para explicar la orientación sexual de una persona y que estas razones serían diferentes para diferentes personas. La orientación sexual de la mayor parte de las personas queda configurada en su temprana edad.

3. ¿ES UNA OPCIÓN LIBRE LA ORIENTACIÓN SEXUAL?
No. Los seres humanos no pueden elegir entre la homosexualidad, bisexualidad o la heterosexualidad. En la mayoría de las personas, la orientación sexual irrumpe en la temprana adolescencia sin que haya, general o necesariamente, ninguna experiencia sexual previa. Aún cuando podamos elegir actuar o no de acuerdo a nuestras emociones, las y los profesionales de la psicología consideramos insostenible que la orientación sexual fundamental es una opción deliberada que pudiere modificarse voluntariamente.

4. ¿PUEDE LA TERAPIA MODIFICAR LA ORIENTACIÓN SEXUAL?
No. Pese al hecho que muchas personas homosexuales o bisexuales tengan vidas exitosas y felices, otras personas homosexuales o bisexuales procuran cambiar su orientación sexual mediante la terapia. Son apremiados, a menudo, por la familia o grupos religiosos. La realidad es que la homosexualidad no es una enfermedad y por tanto no requiere tratamiento.
No todas las personas gay, lesbianas o bisexuales que recurren al profesional de la salud mental desean cambiar su orientación sexual. Esas personas podrían estar requiriendo ayuda psicológica para el proceso de asumir su propia orientación sexual diferente y también para eventualmente buscar estrategias para enfrentar el prejuicio. La homosexualidad en sí no es el problema, sino eventualmente los problemas que crean a las personas los prejuicios sociales. Es muy distinto. Pero, las más de las veces, las personas gay, lesbianas o bisexuales recurren a la terapia por los mismos temas que las personas heterosexuales.

5. ¿QUÉ SON LAS LLAMADAS TERAPIAS DE CONVERSIÓN?
Algunos terapeutas que aplican las llamadas terapias de conversión informan que fueron capaces de modificar la orientación sexual de sus pacientes de homosexual a heterosexual. Sin embargo, el examen riguroso de estos informes muestra aspectos que hacen dudosas sus afirmaciones. Por ejemplo, esas afirmaciones provienen de organizaciones con una perspectiva ideológica que condena a la homosexualidad y, además, están insuficientemente documentadas. Tampoco el resultado del tratamiento es seguido e informado durante el transcurso de su aplicación como sería la norma para probar el valor de cualquier intervención en salud mental.
La Asociación Americana de Psicología expresa preocupación acerca de tales terapias y el daño que infligirían a sus pacientes. En 1997, el Concejo Directivo de la Asociación aprobó la resolución que reafirmaba la oposición de la psicología a los planteamientos y las posturas homofóbicas en el tratamiento; y también explicaba, claramente, el derecho del paciente a un tratamiento imparcial y a la autodeterminación. Toda persona que recurra a la terapia psicológica para elaborar los aspectos emergentes de la orientación sexual tiene el derecho de aguardar que tal terapia tendrá lugar en un medio profesional neutro preservado de todo prejuicio social.

6. ¿ES LA HOMOSEXUALIDAD UNA ENFERMEDAD MENTAL O UN PROBLEMA EMOCIONAL?
Ninguna. Los profesionales de la psicología y la psiquiatría estamos de acuerdo que la homosexualidad no es una enfermedad, afección mental o problema emocional. Más de treinta y cinco años de objetiva y estricta investigación científica muestran y demuestran que la homosexualidad en sí misma no está asociada con afecciones mentales o problemas sociales y emocionales.
La homosexualidad fue considerada una enfermedad mental pues los profesionales de la salud mental y el bienestar social tenían información parcial. En esa época, las investigaciones sobre las personas gay, lesbianas y bisexuales incluían, solamente, a quienes estaban en terapia, parcializando las conclusiones. Pero cuando los investigadores examinaban los datos de las personas que no estaban en terapia, hallaban, rápidamente, que carecía de veracidad la idea que la homosexualidad era una enfermedad mental.
En 1973, la Asociación Americana de Psiquiatría reafirmó el valor de una investigación adecuadamente diseñada borrando en consecuencia a la homosexualidad de la lista de afecciones mentales y emocionales del manual oficial. Dos años después, la Asociación Americana de Psicología aprobó la resolución que apoyaba esa decisión. Desde hace más de veinticinco años, ambas asociaciones han urgido a las y los profesionales de la salud mental a colaborar en el rechazo del estigma de una presunta enfermedad mental que algunas personas aún asocian con la orientación homosexual o bisexual.

7. ¿PUEDEN SER BUENAS MADRES Y BUENOS PADRES?
Sí. Estudios comparativos de niñas y niños educadas y educados por madres y padres heterosexuales u homosexuales no encuentran diferencias en el desarrollo de las cuatro áreas de importancia crítica: la inteligencia, el equilibrio psicológico, la adaptación social y la popularidad con las personas amigas. Es importante puntualizar, además, que la orientación sexual de la madre o el padre no imponen la de las hijas o hijos.
Otro mito acerca de la homosexualidad es la errónea creencia que los varones gay tienden a abusar sexualmente de los niños. No hay prueba que las personas homosexuales estén más inclinadas que las heterosexuales al abuso sexual de niñas y niños.

8. ¿POR QUÉ LAS PERSONAS LES-BI-GAY HACEN PÚBLICA SU ORIENTACIÓN SEXUAL?
Porque compartir este aspecto de sí mismos (as) con otras personas importa y ayuda a su salud mental y emocional. De hecho, el proceso de desarrollo de la identidad y de la revelación de la orientación sexual de las personas lesbianas, gay y bisexuales, el hecho de asumirse y darse a conocer, coming out of the closet en inglés, está íntimamente vinculado al equilibrio psicológico. Cuanto más positiva sea la identidad de la persona gay, lesbiana o bisexual, mejor será su salud mental y mayor su autoestima.

9. ¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL EL PROCESO DE REVELAR LA ORIENTACIÓN SEXUAL?
Para algunas personas gays y bisexuales el proceso de revelar su orientación sexual es difícil, para otras no. A menudo las personas lesbianas, gays y bisexuales sienten temor, o se sienten diferentes y solas cuando advierten que su orientación sexual es distinta de la que es normal para la comunidad. Esto es especialmente verdadero para las personas que se dan cuenta de su orientación lesbiana, gay o bisexual durante la niñez o adolescencia, lo cual es frecuente. Y, en dependencia de sus familias o del tipo de sociedad en donde vivan, podrían tener que luchar contra el prejuicio y la información tergiversada sobre la homosexualidad. Durante la niñez y la adolescencia, las personas serían particularmente vulnerables a los dañinos efectos de los prejuicios y estereotipos. También temerían el rechazo de la familia, las amistades personales y del trabajo e instituciones religiosas.
Algunas personas homosexuales han de preocuparse por la pérdida de sus empleos o el hostigamiento en la institución escolar, si fuese conocida su orientación sexual. Desdichadamente, las personas homosexuales y bisexuales corren mayor riesgo de sufrir agresiones que las personas heterosexuales. Las investigaciones hechas en el estado de California, a mediados de la década de 1990, mostraron que casi un quinto de las lesbianas y más de un cuarto de los gay de la muestra tomada, habían sido agredidos alevosamente a causa de su orientación sexual. En otra investigación en el mismo estado de California, sobre 500 adultos jóvenes, la mitad admitió que había sufrido alguna forma de agresión anti-gay, desde abuso verbal a violencia física.

10. ¿QUÉ PUEDE HACERSE PARA SUPERAR EL PREJUICIO Y LA DISCRIMINACIÓN QUE EXPERIMENTAN LAS PERSONAS LES-BI-GAY?
Las investigaciones muestran que las personas que tienen actitudes más positivas para con las personas homosexuales y bisexuales son aquellas que admiten que conocen alguna persona homosexual de quien son amiga o compañero de trabajo. Por esa razón, los profesionales de la psicología creen que las actitudes negativas para con las personas homosexuales y bisexuales, como grupo, son prejuicios carentes de fundamento en experiencias reales pues están basados en estereotipos.
Una nueva educación generalizada sobre la orientación sexual y la homosexualidad tendería a disipar el prejuicio contra las personas homosexuales. La información precisa sobre la homosexualidad es doblemente importante para las personas jóvenes quienes están descubriendo y procurando comprender su sexualidad, sea homosexual, bisexual o heterosexual. Los temores a que tal información provoque un aumento de la población homosexual, carecen de validez. La información acerca de la homosexualidad no convierte a nadie en homosexual o heterosexual.
Además, proteger de la violencia y la discriminación a una minoría es muy importante en sí mismo. A cualquier minoría. Por eso, algunos Estados incluyen la agresión contra las personas por su orientación sexual como crímenes con alevosía. Muchos Estados en los Estados Unidos y Europa, cada vez más, tienen leyes que prohíben la discriminación por la orientación sexu

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